La muerte es una constante que acecha a todo aventurero que se adentre en los mundos de DnD. Algunas de las opciones de muerte más comunes incluyen ser acuchillado en los higadillos por un pícaro, partido en dos por una hacha bien grandota, abrasado a base de bolas de fuego, envenenado por un escorpión, o acabar defenestrado por perder pie a la hora de escalar un muro. Pero del mismo modo que podemos morir de múltiples, diría que casi infinitas, formas también hay maneras de retornar de entre los muertos a un compañero herido que ha encontrado su destino final antes de tiempo.

En este artículo mostramos las opciones más cómodas y sencillas que existen para burlarnos de la pelona, y así poder darle una segunda oportunidad a ese PJ que tuvo la mala fortuna de fallar tres veces su salvación de muerte. En concreto, vamos a tratar los conjuros que de un modo u otro nos permitirán jugar a ser Dios con la vida y la muerte.

Revivir (Nigromancia nivel 3)

Revivir es el conjuro de menor nivel que nos permite recuperar a alguien. Con él devolvemos a la vida con un único PG a un personaje que haya muerto en el último minuto por causas no-naturales (vamos, que si murió de viejo muerto se queda), aunque no recupera los miembros seccionados o perdidos. Está disponible para clérigos de nivel 5 y paladines de nivel 9, aunque tiene unos requisitos muy asumibles, y solo necesita una acción para ser lanzado. Lo malo es que es no es buena idea idea lanzarlo en mitad de un combate, pues con 1 solo PG es más que probable que el resucitado vuelva a morder el polvo. Eso, y que necesita diamantes con un valor de 300 po, que son consumidos como parte del conjuro

Alzar a los muertos (Nigromancia nivel 5)

Un hechizo disponible para bardos y clérigos de nivel 9, así como paladines de nivel 17, bastante más potente que el anterior y que resucita a todo PJ cuya alma sea libre, siempre que lleve 10 días o menos muerto. Además, neutraliza cualquier veneno y enfermedad no-mágica que aquejara al ex-finado. Sin embargo, cualquier enfermedad mágica, maldición o efecto similar que tuviera el muerto volverá a afectar según resucite, con un solo PG, nada más volver de entre los muertos. Las heridas mortales se curarán, lo cual es bueno, pero no se recuperarán los miembros o partes del cuerpo perdidas, de modo que si fue resucitado o un peryton se comió su corazón este conjuro fallará automáticamente. Y no hemos de olvidar los diamantes por valor de 500 po que se requieren para lanzarlo.

Y, con esto ya terminamos, el PJ resucitado debe recuperarse del feo trance que supone morir y volver a la vida, por lo que se verá afectado por un penalizador de – 4 a todas las tiradas de Ataque, Salvación y de Característica. La buena noticia, por cada descanso largo que efectúe el penalizador se reducirá en 1, de modo que tras 4 descansos largos habrá desaparecido totalmente.

Arte de Josu Hernaiz © Wizards of the Coast

Reencarnar (Transmutación nivel 5)

Personalmente mi favorito, este conjuro está disponible para druidas de nivel 9. Con él podemos traer de nuevo a la vida a una criatura que lleve muerta 10 días o menos, de la que tengamos un pedacito pequeño de su cuerpo y cuya alma sea libre creando un nuevo cuerpo sano para que su espíritu lo ocupe. ¿Por qué es mi favorito? pues por algo muy sencillo, la reencarnación provoca que el nuevo cuerpo determinada por una tabla. Que sí, que se puede elegir, pero honestamente, eso va un poco en contra del espíritu caótico y místico de la reencarnación. Tristemente, no hay opciones especialmente exóticas (nada de kobolds o gnolls) y todas las posibilidades son razas jugables del Player’s Handbook, de las que adquiriremos los rasgos (que sustituirán los que el resucitado tuviese en su anterior encarnación).

Pero todo lo que traiga un poco de caos a la mesa siempre es bienvenido.

Resurrección (Nigromancia nivel 7)

Con este conjuro, disponible para bardos y clérigos a partir del nivel 13, empiezan las palabras mayores porque podremos traer de nuevo a la vida a alguien (o algo) que falleciera hace menos de un siglo. El gasto de esta proeza es oneroso, el tiempo de lanzamiento ciertamente extenso (1 hora, olvídate de lanzarlo en mitad del combate) y le pasa factura al lanzador, pues realizar la resurrección a alguien que lleva más de un año muerto quedará tan agotado que no podrá lanzar más conjuros y sufrirá desventaja en las tiradas de Ataque, Salvación y de Característica. Pero un descanso largo elimina esta penalización.

¿Y el resucitado? Pues tendrás las mismas limitaciones y penalizaciones que las mencionadas en Alzar a los muertos (un penalizador de – 4 a todas las tiradas de Ataque, Salvación y de Característica, si estaba maldito o sufría de una enfermedad /envenenamiento mágico seguirá afectado, no recuperará partes del cuerpo perdidas, etc). Nada grave, especialmente si tenemos en cuenta que en algunos casos podría llevar décadas criando malvas, y a esos niveles no sería descabellado que algún miembro del grupo pudiese lanzar el conjuro Regenerar para hacer crecer esas extremidades perdidas.

Eso si, no se puede resucitar a alguien que falleciese viejo, ni a un no-muerto. Así que olvídate de lanzárselo a un liche o vampiro para quitártelo de encima, amigo.

Arte de Ralph Horsley © Wizards of the Coast

Resurrección Verdadera (Nigromancia nivel 9)

Y finalmente está este conjuro, que pocos personajes llegarán a conocer, debido a que es necesario que un clérigo o druida alcancen el altísimo nivel 17, y si un grupo de aventureros se ve beneficiado de sus efectos lo más probable es que haya sido lanzado por ciertas criaturas benévolas, como los Ki-rin. Pero es el conjuro de resurrección más potente del manual básico, pues se puede traer a la vida a alguien que muriese hace 200 años. Sin embargo, no a alguien que falleciese de forma natural y cuya alma prefiere seguir gozando de la Otra Vida.

Pero ahí empiezan las restricciones. Con Resurrección Verdadera elimina cualquier enfermedad, veneno o enfermedad que afligiera al objetivo en el momento de doblar la servilleta. Restaura órganos, miembros dañados o perdidos, y de ser menester proporcionará un cuerpo nuevo al afortunado receptor de este conjuro. Y si, puede resucitar a un no-muerto en su estado previo a la no-vida.

Deseo (Conjuración nivel 9)

Y si, no puedo olvidarme de Deseo. El conjuro de conjuros, solo disponible para hechiceros y magos de nivel 17, que se puede emplear para lanzar cualquier hechizo de nivel 8 o inferior sin costo adicional, por lo que podríamos lanzar cualquiera de los hechizos mencionados a lo largo de este artículo salvo Resurrección Verdadera (que es de nivel 9). En la práctica, Deseo nos permite ignorar el máximo permitido después de la muerte, pero eso tiene un costo que viene incluido en la descripción del propio conjuro. Pero creo que Deseo se merece su propio artículo, baste decir que existe esta opción.

La muerte no es para tanto (en D&D)

Como hemos visto morirse no tiene porque ser el fin en Dungeons & Dragons, un montón de clases tienen opciones que nos salvan de tener que echar la ficha al cubo del reciclaje y aunque muchas exigen cierto pago, o nos exponen a los peligros de una tabla aleatoria, son más que asumibles para quienes no quieren hacerse un PJ nuevo (o perder a un querido compañero de aventuras). Así que explorad esos dungeons sin miedo, que aunque falléis las 3 salvaciones de muerte ¡siempre os podrán lanzar Revivir!

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